En la historia de la humanidad
hay un conflicto que sigue patente con nosotros, el conflicto palestino-israelí.
Hay que remontarse al año 1919 cuando Palestina e Israel, pasaron a formar una
única unidad geopolítica y se convirtieron en parte del Imperio británico en
Oriente Medio. En 1928 los británicos se dieron cuenta de que era imposible
formar un único Estado moderno en Palestina, debido a los sucesivos
enfrentamientos entre las dos élites políticas.
La mayor parte de la población
palestina era campesina por lo que vivían en aldeas, los israelíes que iban
llegando de la diáspora compraban las tierras a los palestinos, lo que indicaba
que poco a poco iban estableciéndose en el territorio. El pueblo israelí ha ido
creciendo en todos los ámbitos que le acontecen. En la actualidad cabe decir
que es más fuerte que el pueblo palestino. Debido a las diversas circunstancias,
Israel cada vez ha ido sumando más puntos de ventaja, se ha ido formando hasta
valerse por sí mismo. En contraposición tenemos a Palestina, un pueblo que ha ido
padeciendo las represalias, es cierto que los dos pueblos han estado
defendiéndose a y atacándose mutuamente. Sin embargo, últimamente los árabes
son los perdedores de esta guerra sin fin. Es un pueblo que vive bajo la presión
israelí y no puede abastecerse militarmente como lo hace el pueblo vecino por
eso su única ‘arma’ es alzar la voz al mundo y mostrar lo que le ocurre.
Pues bien: Si diésemos un giro
radical a éste conflicto que lleva con nosotros 68 años, con dos intifadas,
52.620 muertos y Palestina se hubiese
dividido en dos territorios; los británicos reconocerían los derechos de los
dos pueblos, no hubiese distinción, por lo tanto los demás países respetarían
este hecho. No se excluiría a ninguno de ellos. Aunque cada pueblo tenga sus
diferencias ideológicas y religiosas se respetarían como dos civilizaciones
vecinas. Creo que tanto Palestina como Israel ninguna serían más poderosa que
la otra porque iniciarían su historia al mismo tiempo, no obstante, cada una
puede ir creciendo. No oiríamos guerras ni intifadas ni asesinatos que acaban
con las vidas de los ciudadanos. El pueblo árabe no vería reducido su
territorio de un 92 por ciento hasta el 43 por ciento. Ningún pueblo viviría el
bloqueo que le imponga el país vecino, los hospitales palestinos no tendrían
miedo a que se les apagara la luz porque solo tienen ocho horas diarias de
electricidad y un sinfín de elementos. No habría una injustica en ninguno de
los dos Estados ni se verían sometidos los unos a los otros.
En definitiva, ni el pueblo ni
la religión de ambas civilizaciones son
los culpables de lo que está pasando, la
culpa era del Imperio Británico por su pretensión de colonizar países para
enriquecerse, una visión cínica de los mandatarios que siguen teniendo en la
actualidad. Solo miran su bien. Como ya escribió Bankim Chandra Chatterji, unos
hombres tan tiránicos y poderosos. Se
viviría mejor si se hubiese dividido el territorio y se hubiese formado dos
Estados: Israel y Palestina. No habría una persecución por el simple hecho de
querer vivir en su propia tierra.
